Los superhéroes de la Audiencia Nacional

Una de las cosas verdaderamente impresionantes que tenemos en España es lo que se conoce como Administración de Justicia. Según la mayor parte de los estudiosos del asunto, la Justicia española es lenta, ineficiente e indescifrable, además de funcionar bajo la sombra del tenderete político que prepondere en cada momento. Yo no tengo elementos de comparación porque no conozco lo que pasa en otros países, pero sí que, en mi modestísima medida, estoy boquiabierto ante un órgano judicial español en concreto, y este órgano es la Audiencia Nacional.

La Audiencia Nacional es esa unidad de élite de los jueces españoles que funciona desde 1985, y en ella se juzgan los delitos de gran magnitud: delitos contra la Corona, delitos de terrorismo, delitos de narcotráfico, grandes delitos económicos o de cualquier índole cometidos en un amplio espectro territorial. Todo esto está francamente bien, y sobre el papel este organismo da una sensación de solidez y rigor que tiene la virtud de ofrecer a priori ciertas garantías a esa parte cada vez menor de la ciudadanía que está a favor de un mediano mantenimiento del orden; este organismo también debería tener un efecto disolvente en el ánimo de los malhechores, que tendrían que pensárselo bien antes de enfrentarse con este equipo plenipotenciario de jueces de alto nivel.

Por desgracia, un espectador neutral de la realidad tiene la impresión de que la Audiencia Nacional presenta una serie de problemas de difícil solución. Estamos viendo que los jueces de este organismo, que son personas conocidísimas, llevan de manera simultánea los asuntos más variopintos, asuntos que, en su mayoría, y tomados de uno en uno, son ya de una complejidad absolutamente insoportable. Cada juicio de la Audiencia Nacional viene fijado por un sumario de cientos de miles de folios, folios espesísimos, apabullantes, y que además exigen un conocimiento detallado del caso, de la ley y de la realidad social. Un juez que se dedicase en exclusiva a llevar uno solo de estos casos ya debería presentar síntomas de desequilibrio mental.

Pues bien: cada uno de estos jueces de la Audiencia no solamente lleva varios casos de éstos a la vez, sino que además los macrocasos que dirigen estos señores son de naturalezas muy diferentes entre sí. Durante años hemos visto a los famosos jueces de esta Audiencia (Ruz, Gómez Bermúdez, Grande Marlaska, Pedraz, Garzón, etc.) instruyendo de forma simultánea decenas de asuntos de lo más variopinto. Por ejemplo: hemos podido ver a Bermúdez redactando toneladas de folios sobre el 11 M y a la vez este hombre ha tenido un rato para andar instruyendo lo de Gürtel e incluso ha podido compaginar todo esto con el juicio a algún narcotraficante gallego o ruso. Afortunadamente no vemos a este señor juez con un pie en el frenopático sino que Bermúdez va tan campante por ahí y presenta un aspecto fenomenal.

Desde un punto de vista estrictamente físico, la llevanza simultánea de todos estos casos debe de ser una cosa devastadora en sí misma. Por tanto, podemos decir que estos jueces son seres físicamente superiores, de una resistencia orgánica impresionante. Y esta gente, además de formar un equipo formidable de portentos físicos, son también unos superdotados en el plano mental, puesto que son capaces de no marearse estudiando las pruebas, interrogando a los testigos o escribiendo esos millones de párrafos ilegibles que forman el cuerpo de los abominables sumarios, sumarios que, como hemos dicho, versan sobre asuntos de lo más dispar: por ejemplo, de terrorismo (cosa muy complicada) y de delitos económicos y fiscales (cosa igual de compleja o peor). Estos jueces saltan de un asunto a otro con una gracia y un donaire que da verdadera envidia. Un juez de la Audiencia sabe de todo y tiene tiempo para todo; en ese sentido, verle funcionar es un ejemplo de las capacidades plenas del ser humano.

Repetimos que estos señores nos dejan literalmente atónitos. Hay que reconocer que durante las últimas décadas todo esto ha desembocado en un triunfo mediático sin discusión: la gente de a pie conoce a estos magistrados, y los admira, y ha ido eligiendo entre ellos a sus preferidos. Sin embargo, venimos detectando durante ya varios años que los asuntos que se tratan en la Audiencia Nacional son despachados muchas veces con un desaliño y una falta de rigor muy destacados. Los señores jueces de este organismo son unos superhéroes fabulosos pero instruyen muchos casos a la buena de Dios, dejando abiertas todo tipo de cavidades jurídicas por las que el presunto delincuente sale silbando y consigue dejar atrás sus problemas con la ley.

Esto se ha visto tantas veces que no hay que insistir en ello. Entendemos que el cierre en falso de muchos de los casos en la Audiencia Nacional se debe a que estos señores magistrados estarán desbordados y a que, reconozcámoslo, el ser humano no puede dominar a la perfección tan dispares disciplinas como las que estos jueces ven a diario.

En todo caso, estos señores de la Audiencia son inequívocamente unas personas admirables y espero que nadie se atreva a menospreciar su trabajo por poco eficiente o por mal rematado. Lo importante no es la resolución de los casos sino la tremenda impresión de trabajo y de fuerza que ofrecen estos magistrados.

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Publicado por

Pedro Gumuzio

Escritor. Coautor del libro "Tambor, el mundo según Gonzalo Artiach" (Plataforma Editorial, 2010) y autor de la novela "La herramienta comercial" (Ed. Top Performers, 2011)

2 comentarios en “Los superhéroes de la Audiencia Nacional”

  1. Gracias

    Me gustaría saber quién o quiénes escriben los sumarios de los juicios, en especial de aquellos que tienen miles de folios: http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2008/05/29/0003_6859331.htm

    Por cierto, ¿se escriben estos folios por una cara o por las dos?

    Parece que el Prestige superó los 250.000 folios de la colza, llegando a 260.000 folios: http://www.elcorreogallego.es/galicia/ecg/el-macrojuicio-del-prestige-reunira-desde-este-martes-a-sus-protagonistas/idEdicion-2012-10-14/idNoticia-771432/

    Luego está la lectura del sumario. Supongo que le tocará al juez de cara a dictar sentencia, que necesitará ayuda ¿de los funcionarios? (digo yo que le harán resúmenes y le responderán lo que necesite saber, cada uno de la parte que haya leído, ¿no?) en los macrosumarios o macrojuicios. Sobre velocidad de lectura y tiempo necesario en estos casos: http://hemeroteca.mallorcadiario.com/sociedad/una-tarea-titanica-para-el-nuevo-abogado-de-maria-antonia-munar-126340.html

    —————–

    Se puede responder libremente en http://bandaancha.eu/foros/quien-redacta-sumarios-juicios-algunos-1707935

    Saludos

  2. Estimado Vkaeuehj:
    Agradezco muchísimo su aportación a este blog. Los enlaces son magníficos. La oscuridad con respecto a todo este tonelaje de folios es total, y da gusto que alguien trate de poner algo de iluminación en este asunto.
    Un saludo

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